sábado, 11 de febrero de 2012

Cuando me quedo solo


 Do you like me?
Yes, and you?
Yes, yes.  
Federico García Lorca

A Randú Ramírez

Miró sus manos manchadas, el líquido escurría entre los dedos temblorosos. Un ligero viento sopló por las persianas entreabiertas, no pudo evitar un escalofrío. A sus pies, yacía el cuerpo desnudo e inerte de él. No más llantos, no más gritos, no más reclamos en silencio. La tenue luz de los reflectores se filtraba por la ventana. Sus ojos se perdieron en la inmensidad del desierto gris. Un timbre. Recordó la tarde de invierno en que él había llegado a su vida. Otro timbrazo. La sonrisa de él y sus ojos bailarines. Al tercer llamado se decidió a atender el holófono. "Buenas noches, señor, mi nombre es Arturo Sindal, me place informarle que su solicitud ha sido resuelta satisfactoriamente". Silencio. "En este momento se está enviando la codificación adecuada". El silencio se volvió más difícil de mantener. "De ahora en adelante, su amante mecánico responderá 'Te amo' cada vez que usted le exprese su afecto, en lugar de 'Yo también'. Lamentamos profundamente nuestra demora, se ha debido a una terrib...". El silencio fue rasgado por un intenso grito y la comunicación se interrumpió. "Señor, ¿sigue ahí?, ¿señor...?".

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