lunes, 27 de febrero de 2012

POPI


I wish I could write
as mysterious as a cat
Edgar Allan Poe

A Pável Granados

Le gustaba pasearse entre los libros, ronronear mientras rasguñaba las pastas duras, de pronto correr, dar un brinco y aterrizar de pie sobre el sillón rojo. "Popi, ¿cómo está la gata más floja y consentida?". Se dejaba acariciar, restregaba su cuerpo y encogía las orejas. Negro, marrón y blanco. "Sólo las hembras de esta raza pueden tener tres colores". A veces, con mucha frecuencia, se olvidaba. Un departamento amplio era su casa, dominio absoluto en el que podía andar y esconderse, meterse entre la ropa de los clósets, hurgar entre las cajas de discos viejos. Pero irremediablemente, terminaba recordando, no tenía opción. Entonces, se acostaba sobre el teclado de la computadora, posaba su mirada fija en el vacío y comenzaba la transmisión. Millares de códigos alfanuméricos transportados a través del espacio infinito, surcando las nubes de galaxias, abriéndose paso entre el polvo estelar, golpeando de lleno contra el planeta azulado. Una luz roja intermitente se enciende en la habitación destinada al Programa Operativo de Preparación de Invasiones. En el monitor aparece: "Esta especie es completamente inofensiva, prefiere dedicarse a la lecto-escritura que al desarrollo de armas o estrategias bélicas, comenzar invasión lo más pronto posible. Fin del envío". "¿Estás bien, Popi?, te me quedas viendo muy raro". La gata parpadeó y continúo su apacible ronroneo.

martes, 14 de febrero de 2012

Mutatis mutandis


Now stop abusing
your mutant powers
and put it back.
Charles Xavier

A Luis Viades

Miré por la ventana hacia el horizonte, la lluvia me reflejó en forma de una gigantesca nube, sonreí satisfecho y la nube imitó mi gesto. "Impresionante, simplemente impresionante", afirmó P al ver mi manifestación. Mi mano se dirigió lentamente a su rostro, sentí su piel suave y empecé a besarlo. El rubor comenzó a encender mis mejillas, sudor escurriendo por la frente, una tibia dureza en mi entrepierna. Mis ojos estupefactos no daban crédito a mi atrevimiento, pero él no dejaba de mirarme, sonriente, disfrutando la escena. Un escalofrío me recorrió la columna cuando la certidumbre acudió a mí. Me separé con brusquedad, perplejo. "Sí, así es, éste es mi poder mutante", me dijo divertido entre risas.

lunes, 13 de febrero de 2012

Hecatombe

Una luz parpadeante. Dos cristales convertidos en añicos. La sirena que suena interminablemente. Hojas y raíces esparcidas sobre el suelo. Un riachuelo verduzco se cuela por la ventana. Humo negro inunda el paisaje. El golpeteo de la lluvia ensordece las voces. Dos cuerpos inertes frente a la computadora. La imagen en el monitor muestra a dos hombres discutiendo. "¿Ésta es tu brillante idea para salvarnos?", grita enfurecido el de la izquierda. Su interlocutor cavila unos segundos, mirando sus propias manos digitalizadas con perplejidad. "¿Sabes?, creo que no noto gran diferencia entre ésta y la anterior realidad".

sábado, 11 de febrero de 2012

Cuando me quedo solo


 Do you like me?
Yes, and you?
Yes, yes.  
Federico García Lorca

A Randú Ramírez

Miró sus manos manchadas, el líquido escurría entre los dedos temblorosos. Un ligero viento sopló por las persianas entreabiertas, no pudo evitar un escalofrío. A sus pies, yacía el cuerpo desnudo e inerte de él. No más llantos, no más gritos, no más reclamos en silencio. La tenue luz de los reflectores se filtraba por la ventana. Sus ojos se perdieron en la inmensidad del desierto gris. Un timbre. Recordó la tarde de invierno en que él había llegado a su vida. Otro timbrazo. La sonrisa de él y sus ojos bailarines. Al tercer llamado se decidió a atender el holófono. "Buenas noches, señor, mi nombre es Arturo Sindal, me place informarle que su solicitud ha sido resuelta satisfactoriamente". Silencio. "En este momento se está enviando la codificación adecuada". El silencio se volvió más difícil de mantener. "De ahora en adelante, su amante mecánico responderá 'Te amo' cada vez que usted le exprese su afecto, en lugar de 'Yo también'. Lamentamos profundamente nuestra demora, se ha debido a una terrib...". El silencio fue rasgado por un intenso grito y la comunicación se interrumpió. "Señor, ¿sigue ahí?, ¿señor...?".

viernes, 10 de febrero de 2012

Proteína

A Helios Nek

Fue un error. Traté de consolarme pensando que quizá se disiparía como el sudor en un día de Pólux. En otros resulta decoroso, incluso loable, que se callen sus malas opiniones. En mi caso, cuando no digo lo que realmente pienso, resulta mucho peor, pues no habrá palabra dicha o silenciada que pueda borrar lo que ya ha expresado mi rostro. Anoche, cuando ella me preguntó si me gustaba su nueva imagen, debí inventar algo rápido, fingir un gesto neutro o llamar su atención sobre algo más. Pero la mirada me delató, no pude evitar dirigirla hacia su abdomen hinchado. Sentí el rojo correr por mis mejillas. Una gota comenzó a formarse en mi nariz cubierta por un polímero idéntico a la piel humana. "Tienes que consumir más software social, droide estúpido", estalló en un grito ensordecedor. Sólo atiné a mirar mis desnudos pies metálicos.