lunes, 5 de noviembre de 2012

Los demás nos hacemos viejos




A Christian Gaudí y Víctor Mantilla

Le dan flojera las palabras, hay tantos malos estados que apenas puede detenerse en alguno. Sabe que una antigua foto digitalizada consigue más “me gusta” que una frase ingeniosa. En el muro de un contacto, observa a un hombre de barba blanca hincado en medio de la calle, sosteniendo entre las manos un tóper sin tapa, de esos que se usan para los sándwiches. Se siente atraído por la mirada perdida del mendigo, parece de absoluto desapego, pero se le ocurre que en realidad vigila atentamente la aparición de un par de zapatos relucientes. Un tal Abel Robles de Suárez dice que trabaja en: “Ya no tengo corazon, ni ojos para nadie, solo PARA TI ♥”. Asqueado, vuelve a su muro y se emociona con las espirales multicolores que Alex le publicó, el verde que rodea las ramificaciones lilas provocaría crisis convulsivas si comenzara a parpadear. Reconoce el conjunto de Mandelbrot, busca en su historial la fórmula que explica ese fractal hasta encontrarla. A veces extraña las minihistorias de los diarios de nota roja, ya casi nadie las postea, sus narraciones solían ser muy efectivas: “Rezos sin milagro. Resbaló del microbús cuando volvía de la iglesia”. Pero ahora debe conformarse con poca creatividad: “cada dia despiert00 kn llanto0 en los oj0s preguntand00m xk lo lastime? ojala leas est00 ya sabes k es para ti no digo tu nmbre pano metert en problemas”. Le aburre la batalla épica que emprendieron los muros cubiertos con flores de cempasúchil contra las calabazas con ojos de fuego, tampoco quiere saber de partidos políticos. Se pregunta cuándo le permitirán ser administrador de su cuenta, puesto vacío desde que falleció el humano que lo ocupaba.