Suena una sirena. Cinco disparos seguidos. Ladridos violentos. Me asomo por la ventana. Una motocicleta pasa volando. La noche abismal. El olor de la mota. Otra sirena. Rechinar de llantas. Cinco disparos seguidos. Una tercera sirena irrumpe. Inhalo con los ojos entrecerrados y camino hacia el sofá. Rugen las llantas contra el pavimento. Expulso una nube inmensa. Un choque estrepitoso. Cristales rotos. Un claxon eterno quiebra la oscuridad nocturna.
jueves, 29 de septiembre de 2011
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